17 km, dificultade: fácil.
Información da ruta facilitada por MACMOLEDO: El río Verdugo riega las tierras de Ponte Caldelas por las
que transcurre esta caminata.
El inicio y el final coinciden con el denominado “Sendeiro
azul do Río Verdugo” que abandonamos para ver los saltos del Río Verdugo, un
Foxo Do Lobo y Los molinos del río Calvelle.
El sendero comienza y termina en Ponte Caldelas al pie del
antiguo balneario, hoy ya inexistente. Allí mismo el río ya se nos mostraba
particularmente lleno de vida y belleza.
Después vamos caminando siempre pegaditos al río, por su
margen derecho. Pasaremos debajo de una pasarela peatonal y nos encontraremos
con un recio y majestuoso puente.
Llegados a la Playa Fluvial de A Calzada recordamos que fue
una de las primeras playas fluviales en conseguir la bandera azul. Así como
este sendero se trata del primer sendero azul de interior de toda España.
Es un placer contemplar las aguas en movimiento del
Verdugo. Aunque en este primer tramo el Verdugo suele mostrarse calmo y sereno
al caminante.
Uno de los momentos más interesantes
de esta parte de la ruta es cuando tenemos que cruzar de orilla y lo hacemos
por las poldras o piedras acondicionadas para ese efecto.
Y lo hacemos en varias ocasiones. Primero en Los Pasos de
Porto de Abaixo para acceder al margen izquierdo del río.
Después sobre Los Pasos de A Larpea de poca longitud sobre un
pequeño regato. Y finalmente saltamos sobre los numerosos e impresionantes
Pasos de Portasouto.
Y ayer, con el río pleno de caudal, era todavía más
emocionante el deslizar nuestros pasos sobre ellos.
Pues la senda que nos conduce hasta los pasos está llena de
momentos mágicos por lo que es una verdadera gozada estar allí y poder
disfrutar de instantes inolvidables.
Después de las últimas poldras nosotros abandonamos
momentáneamente el sendero azul en La Carballeira de Portasouto y fuimos al
encuentro del lugar en donde el Verdugo se transforma en un niño saltarín y
juguetón ofreciéndonos un magnífico espectáculo de sonido, luz, color y vida.
Todavía con las imágenes del Verdugo arribamos al enclave en
donde se encuentra un foxo do lobo, parcialmente reconstruído y que nos permite
imaginar las escenas que a su alrededor se vivían no hace mucho tiempo.
Poco después nos volvemos a encontrar con el líquido elemento
proporcionado de nuevo por el Verdugo en forma de pozas y rápidos. Y sucede
justo en el paraje en donde El Río Calvelle, uno de sus afluentes, le ofrece su
regalo en forma de agua pura y cristalina.
En la senda que seguimos a continuación nos van a ir
apareciendo una serie de molinos que, junto con el río Calvelle y el enclave en
donde se encuentran, constituyen otro de los momentos mágicos de la caminata.
Incluso se nos ofrece una grata sorpresa en forma de cascada.
Todavía hay más molinos esparcidos a una y otra orilla del
Calvelle. A algunos de ellos llegamos después de atravesar una magnífica
pontella. Bajo la cual las aguas van calmas y serenas.
Y ya los últimos molinos que visitamos son los molinos de
Calvelle cerca de ese lugar y también en un precioso paraje.
Después de todas estas experiencias sentidas y vividas vamos
iniciando el regreso al sendero azul que retomamos en La Corredoira da
Sorreira.
Poco después enlazamos con el tramo ya recorrido en un
principio y que nos lleva al punto de inicio.
Resaltar que la parte de la senda coincidente con El Sendeiro
Azul está señaliza con marcas azules como su nombre indica, después
encontraremos señales de la Senda "Almiñas y Foxo do lobo" pero hay
una gran parte de esta caminata en donde no hay señales de ningún tipo por lo
que recomendamos el uso del GPS si se quiere realizar tal cual nosotros la
caminamos.
En el momento de realización los caminos se
encontraban en buenas condiciones para la práctica del senderismo. Si bien para
acceder a los saltos del Río Verdugo hay algunos metros de tojo en el inicio
pero pasamos bien y mereció la pena llegar hasta allí.